En estado puro y muy divertido (además de directo, misógino, misántropo, procaz y desinhibido, que por eso es quien es y hasta dicen que hizo "realismo sucio").
Bukowski ―un tipo muy mal considerado en ciertos ámbitos― vivió tan fascinado por su propia y azarosa vida que la convirtió en Literatura.
No hay camino al paraíso apareció en el volumen "Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones e historias generales de locura ordinaria" (1972).
Tras el cuento, de propina, unas cuantas frases del autor que definen mejor que cualquier sesudo y tedioso ensayo quién era y cómo las gastaba el buen señor, y algunos dibujos suyos que aparecieron tras su muerte. Adelantamos una de las frases:
"Francamente, estaba horrorizado con la vida, con lo que un hombre tenía que hacer simplemente para comer, dormir y mantenerse vestido. Entonces me quedaba en la cama y bebía. Cuando bebía el mundo aún estaba allí afuera, pero por el momento no me tenía agarrado del cuello".
Yo estaba sentado en un bar de la avenida Western. Era alrededor de medianoche y me encontraba en mi habitual estado de confusión. Quiero decir, bueno, ya sabes, nada funciona bien: las mujeres, el trabajo, el ocio, el tiempo, los perros... Finalmente solo puedes ir y sentarte atontado, totalmente noqueado, y esperar; como si estuvieses en una parada de autobús aguardando la muerte.
No hay camino al paraíso, de Charles Bukowski
Yo estaba sentado en un bar de la avenida Western. Era alrededor de medianoche y me encontraba en mi habitual estado de confusión. Quiero decir, bueno, ya sabes, nada funciona bien: las mujeres, el trabajo, el ocio, el tiempo, los perros... Finalmente solo puedes ir y sentarte atontado, totalmente noqueado, y esperar; como si estuvieses en una parada de autobús aguardando la muerte.
